jueves, 22 de marzo de 2018

[La hija perdida de Sirius Black] Capítulo 16 - Final de mi cuarto año y feliz verano Filch.


La profesora de Herbología, la señora Sprout y la enfermera empezaron a repartir la pócima para despetrificarnos.
El director miraba todo desde la puerta, sonriendo ya que al final todo había salido bien.
Me levante y me desperece para correr hacia Harry, Ginny y Hermione varias camas a mi derecha.
Los mire atentamente y los abrace a los tres a la vez para después soltarles y sonreírles.
-Menos mal que estáis bien me teníais muy preocupados, sobre todo tu Harry, no sabes lo frustrante que es no poder decir algo ni moverte…Y Ginny has tenido a los gemelos muy preocupados…-dije para acercarme a ella poniendo mi boca en su oreja-incluso me lo contaron llorando-dije alejándome y guiñándole un ojo-tienes una familia maravillosa, ojala tuviera una como la tuya-dije despeinándola para luego reírme y salir corriendo saludando de paso al Profesor Dumbledore.
Corrí todos los pasillos y entre a la sala común que atravesé como un rayo para llegar a mi cuarto.
Estaba al tanto de que día era.
Esta noche, es decir dentro de media hora era la cena de despedida de curso, de mi Cuarto año en Hogwarts…
Prepare mi baúl y todo lo que me tendría que llevar mañana de vuelta.
Mire la hora, las 10:15…
-Mierda, ¡llego tarde!-dije saliendo corriendo y saltando de tres en tres las escaleras hasta llegar al Gran comedor donde me quede en la puerta.
-Bueno…es hora de volver a la vida….aunque sea el último día del curso…-dije cogiendo aire y abriendo las puertas del gran comedor ruidosamente.
-Ya no me acordaba del ruido que hace esta puerta…-dije riendo mientras todos en el comedor se callaban y me miraban atentos.
Solo vi dos borrones rojos a toda velocidad y luego el golpe de una de las mayores caídas de culo que he tenido.
- ¡Lyra! -Gritaron ambos abrazándome en el suelo ya que me habían placado y tirado al suelo, cayendo sobre mí.
-os gusta usarme de almohada ¿no?-dije riendo mientras me incorporaba y me sobaba la cabeza.
-no mucho…Aunque a George sí que le gus…-dijo Fred ganándose una colleja de su gemelo que estaba tan rojo como su pelo.
-No le hagas caso, es que no ha dormido bien últimamente…-dijo George.
Yo asentí y les sonreí pasando mis brazos por sus cinturas y andando hacia nuestra mesa saludando por el camino a la gente que nos saludaba o conocíamos.
Se sentaron uno a cada lado y poco después, cuando todos los alumnos y profesores estábamos en el gran comedor las puertas se abrieron de golpe y en el umbral apareció Hagrid que avanzo por el pasillo para detenerse junto a nosotros.
Hagrid agradeció a Harry, Ron y Hermione el que gracias a ellos ya no estaba en Azkaban.
Y ganándose un abrazo de Harry Dumbledore se levantó y empezó a aplaudir seguido de la profesora Mcgonagal y después de todos los alumnos que imitando a nuestro querido Director Dumbledore nos levantamos y aplaudimos al amable guardián de Hogwarts que había sufrido durante meses en la horrible cárcel de Azkaban.
Después de eso todos nos sentamos a cenar.
-Prométenos que no volverás a quedar petrificada-dijeron los gemelos.
-Lo plozzmeco-dije con la boca llena de comida.
Ambos rieron.
Trague la comida y sonreí.
-lo prometo si me prometen que después de la cena gastaremos nuestra última broma en Hogwarts hasta el año que viene-dije sonriéndoles.
Se miraron entre ellos y sonrieron.
-¡Prometido!-dijeron levantando las manos.
Reí asintiendo y al terminar de cenar nos retiramos rápidamente.
Cogimos el mapa del merodeador y ubicamos a Filch ya que Gildengirl había perdido la memoria.
Le pusimos unos bombones de parte de la enfermera  en una silla y él se sentó feliz a comérselos.
De lo que él no se dio cuenta es que le estaban saliendo forúnculos.
Salí de mi escondite y con la cámara preparada le hice una foto de movimiento que iría directamente a mi álbum en mi baúl y al álbum de los gemelos.
En cuanto me vio se vio el reflejo y me miro con cara de querer matarme.
-¡Señorita Black! ¡Ya vera cuando la pille!-grito Filch persiguiéndome para que yo me metiera por un pasadizo secreto con el mapa del merodeador y me perdiera de vista.
Entre a la sala común y empecé a reírme mientras me acercaba a los gemelos que veían la foto de un Filch amable comiendo a una cara de odio infinito al verme sumándole claro los forúnculos.
-Así no se olvidara de nosotros en todo el verano…-dije riendo.
- ¿Cómo que en todo el verano? -dijeron los gemelos curiosos dejando de reír.
-Altere la pócima para que solo pudiera irse el efecto pasado un periodo de tres meses…en realidad varia de la cantidad de pócima que le eche pero….le eche mucha-dije empezando a reír junto a los gemelos.
Y así es como siempre debería terminar un año de clases…


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