miércoles, 21 de marzo de 2018

[La hija perdida de Sirius Black] Capítulo 2 - ¡¡¡Tenemos a Potter!!!


2 años después

¡¡¡Boom!!!
Eso fue lo único que se oyó en todo el expreso de Hogwarts.
Todos los alumnos se giraron asustados y alarmados en la dirección de la que provenía el sonido.
Por el pasillo los alumnos eran apartados por tres jóvenes que reían a carcajadas recibiendo las quejas de los alumnos que empujaban para pasar.
Ya lejos de la explosión que ellos tres habían provocado, dejaron de correr y se pararon delante de la puerta de un compartimento donde había un chico pelirrojo y uno pelinegro de primer año.
Entraron ruidosamente, como siempre hacían.
-Hola, Ron-le dijeron los Gemelos pelirrojos a su hermano varón más pequeño.
El menor de los pelirrojos soltó un suspiro de cansancio en su dirección mientras una pelinegra lo abrazaba alegre y él se ponía tan rojo como su cabello.

-¡¡Ronnie!!-dije abrazando al pequeño de los Weasley, sin contar a Ginny.
-Hola Lyra-dijo Ron.
Me gire hacia el pelinegro que tanto me sonaba y que me miraba curioso con sus ojos verdes.
-Soy Lyra Black, un placer conocerte-dije guiñando un ojo al niño pequeño para revolverle el pelo.
-Yo soy Harry, Harry Potter, ¿Te conozco de antes?-me pregunto mirándome curioso.
Supongo que por eso me miraba tanto….Espera ¡¿Ha dicho Harry Potter?!
Mi pelo se volvió verde de la impresión dejando atrás mi sonrisa de siempre.
-Tus padres y los míos eran amigos antes de que todo sucediera…yo no me acuerdo de mucho…la verdad es que no me acuerdo mucho de mis padres, ni siquiera he visto fotos de ellos…tu y yo nos criamos juntos, bueno por lo menos tu primer año si, luego a mí me llevaron con mi prima y mi tía y a ti con tus tíos muggles, por lo que me dijeron…-dije dubitativa mirando a la nada con un dedo en el labio.
-Entonces… ¿tú te acuerdas de mí?-dijo el contento.
Yo asentí con la cabeza.
-Si te hubiera reconocido antes te lo habría dicho, bueno pues entonces a partir de ahora eres mi hermano pequeño adoptivo-le dije sonriéndole cariñosamente-si necesitas algo ya sabes dónde estoy.-dije señalándome con el dedo pulgar.
Los gemelos me empujaron para atrás mientras mi pelo se volvía de nuevo verde y caía para atrás en el asiento al lado de Ron mientras decía un “¡¡Hey!!”.
Los gemelos le cogieron cada uno una mano a Harry, estrechándoselas con ambas manos, saludándolo entre risas haciendo reír con ellos a Harry.
Me levanté y les cogí a los dos por las capas tirándolos de sentón al suelo.
Levantaron la mirada para verme y poner cara de asustados.
Mi pelo estaba rojo y los miraba mal.
-¿Cómo se les ocurre tirarme?-dije con los brazos en jarra.
-Nosotros….lo sentimos Lyra ¡fue idea de Fred/George!-dijeron ambos a la vez para luego discutir entre ellos y que yo negara con la cabeza.
-Bueno, nosotros nos vamos a gastar unas bromas más, será mejor que no salgan al pasillo-dije antes de salir arrastrando a los gemelos por las orejas entre quejas.
-¡Oye!-protesto Fred para luego soltar a ambos de golpe y que se incorporaran, sacándome una cabeza.
-¿Qué?-dije encogiéndome de hombros divertida mientras me apoyaba en la pared del vagón.
-Hemos dicho que lo sentimos-dijo Fred.
-y yo les perdono-dije riendo para salir andando con tranquilidad hacia la mujer del carrito y sacando un par de Galeones.
-¿sí?, ¿que desea chiquilla?-me dijo la mujer.
-Deme diez ranas de chocolate, cinco píldoras acidas, cuatro bolsas de grageas de todos los sabores, veinte Droobles, diez moscas de café, cinco varitas de regaliz y seis calderos de chocolate, por favor.
-Nueve galeones-me pidió la mujer tendiéndome una bolsa que cogí dándole los nueve galeones y despidiéndome de ella.
-¡ala! ¿Y porque compras tantos?-me pregunto George detrás de mí.
-ahora veréis-dije dándome la vuelta y entrando en el compartimento de Harry y Ron-Hola de nuevo chicos.-dije saludando.
-Hola Lyra-dijeron ambos sonriéndome.
-Os traigo algo-dije dándole una cosa de cada a cada uno-para Harry para que pruebe algunas chuches mágicas que seguro te gustaran y para mi favorito de los varones Weasley-dije revolviendo el pelo a los dos niños y ganándome unas quejas de los gemelos.
-¿y nosotros que?-pregunto George.
Pase un brazo por las cinturas de ellos poniéndome entre los dos.
-vosotros sois mis gemelos pelirrojos favoritos-dije sonriéndoles para que después me dieran un beso en la cabeza cada uno haciendo que mi pelo se pusiera tan rojo como el suyo.
-Bueno, espero que les vaya bien en la selección de casas-Harry fue a hablar-Estoy en Griffyndor por si era eso lo que ibas a preguntarme Harry-el asintió sonriendo mientras se comía una gragea roja-quedes en la casa que quedes estaré orgullosa de ti Harry y tus padres también lo estarán-dije sonriéndole-bueno nos vamos-dije dándome la vuelta y saliendo de golpe del compartimento chocando con alguien y cayendo encima de ella al suelo.
-Hay…que daño…-dijo el chico con una voz que bien sabia de quien era.
-Hola Wood-dije animadamente saludándolo.
El  chico se puso rojo viéndome.
-¿otra vez saliendo de los sitios con prisa y sin mirar?-me dijo con una sonrisa a lo que asentí mientras mi pelo se volvía rojo.
El negó con la cabeza divertido mientras cuatro brazos me levantaban encontrándome con los gemelos riéndose.
-Hey no os riais-dije riendo.
-empieza por no reírte tu-dijo Fred mientras George levantaba del suelo a Wood.
-bueno chicos yo me voy a mi compartimento, ya nos veremos para los entrenamientos-dijo yéndose y yo suspire ganándome la mirada de los gemelos.
-¿te gusta Wood?-dijeron divertidos.
-no-dije con voz de pito mientras mi pelo se volvía rojo.
-a Lyra le gusta Wood, A Lyra le gusta Wood-empezaron a canturrear dándome vueltas alrededor de mí.
-¡Callaos!-grite cada vez más roja.
Y así los gemelos me molestaron todo el camino a Hogwarts.


Ya sentados en la mesa, Wood hablaba sobre nuevas técnicas de Quidditch para este año, los gemelos lo miraban aburrido, como todos, mientras yo le miraba embobada y asentía tontamente.
Dumbledore empezó a hablar haciendo que todos se callaran y yo prestara atención.
El sombrero canto su canción y después Mcgonagal puso el sombrero seleccionador en un taburete y desenrollo un largo pergamino.
Todavía me acordaba de mi selección hace ya dos años.

Estaba nerviosa, muy nerviosa, aunque demostrando que no tenía vergüenza fui con la cabeza bien alta hasta el taburete y me senté, Mcgonagal me coloco el sombrero que tapo mis ojos.
Una voz llegó a mis oídos cantarinamente.
-¿Qué tenemos aquí? ¡Una Black! Interesante…Aunque tu familia son en su mayoría mortifagos tú eres igual a tu padre, Valiente, inteligente, leal, si…toda una Gryffindor sin duda….-dijo el sombrero y yo sonreí contenta.
-ya sé dónde ponerte…-dijo para luego quedarse callado-¡¡¡GRYFFINDOR!!!-grito y la mesa de los leones se levantaron aplaudiendo, contentos por su nueva integrante.
Allí los gemelos me miraron mal, éramos iguales pero nos llevábamos mal por una simple tontería, me gastaron una broma y yo les gaste otra…Poco después nos hicimos inseparables, reí acordándome de eso.


Ron acabo en nuestra casa a lo que le revolví el pelo felicitándole.
Harry estuvo diez minutos sentado y yo empecé a removerme nerviosa en el asiento.
-¡¡¡Gryffindor!!!-grito el sombrero y Harry se lo quito contento y salió corriendo hacia nuestra mesa, los gemelos cantaban “tenemos a Potter, Tenemos a Potter” mientras yo hacía un baile raro encima del banco.
-Si la señorita Black deja su baile para luego continuaremos donde lo habíamos dejado-dijo Dumbledore sonriendo a lo que yo me bajé y asentí sonriendo mientras mi cabello se volvía rojo por la vergüenza.
Me gire y sonriéndole le di un abrazo de oso a Harry para que me correspondiera.
-Bienvenido hermanito-le dije revolviéndole el pelo con una sonrisa.
-Gracias-dijo Harry sonriéndome.






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