miércoles, 21 de marzo de 2018

[La hija perdida de Sirius Black] Capítulo 15 - Solo un estorbo


Habían pasado ya las navidades y con ellas encerraron a Hagrid en Azkaban pensando que había sido él debido a su gusto por las criaturas mágicas.
Harry y Ron, el ultimo que le tenía horror a las arañas, fueron al bosque prohibido donde visitaron a la araña de Hagrid y que intento matarles pero el coche ahora salvaje de los Weasley les salvo para luego desaparecer en el bosque de nuevo.
Hermione había sido petrificada como muchas otras personas.
-¿Crees que estemos a salvo? Muchos han sido petrificados…-dije con miedo.
-Tranquila seguro que no pasa nada, hasta ahora solo atacan a hijos de muggles y tus padres no lo son Black, así que estate tranquila…-dijo Fred cansinamente por decirle lo mismo todos los días.
Como todas las noches que tenía insomnio, es decir, unas 3 a la semana, salí de mi cama y me fui a dar una vuelta.
Estaba oscuro y el silencio que antes me era acogedor me resultaba aterrador.
Oí un ruido de algo que es arrastrado y pisé un charco.
Mire el suelo y volví a pisar salpicándome las piernas.
Suspire cansada.
-A los sangre pura no nos pasa nada solo a los hijos de muggles y yo soy sangre pura…-al mirar a la ventana el reflejo unos ojos amarillos me miraron y caí al suelo, inmóvil.
No me iba a pasar nada ¿No Fred?-pensé irónicamente petrificada en el suelo.
No sé cuánto tiempo llevaba allí pero lo que sé es que estaba consciente de lo que pasaba a mí alrededor.
OÍ un grito que conocía bien y pisadas de alguien que se acercaba.
George y Fred se arrodillaron a cada lado de mí.
-Fred ve y busca ayuda ¡Rápido! -grito George con cara de preocupación y al borde del llanto.
Un pinchazo recorrió mi pecho cuando lo vi así, me dieron ganas de darle un abrazo y decirle que estaba bien.
Un pálido Fred al que nunca había visto así salió corriendo sin decir ni una palabra.
-No debimos descuidarnos…pensábamos que no te pasaría nada, eres una black…-dijo George acariciando mi mejilla.
-No sé qué hacer…si supieras como me siento en este momento…pero es como si hablara solo, seguro que no me oyes…-dijo casi llorando para frotarse los ojos cuando la profesora Mcgonagal y Fred se acercaban con Harry y Dumbledore.
-Oh por Merlín…-dijo Mcgonagal llevándose las manos a la boca.
-Ya no solo atacan a los hijos de muggles sino que también a los hijos de familias de magos…Si esto sigue así abra que…cerrar el colegio…-dijo Dumbledore mientras me levantaban y me llevaban a la enfermería.
Un nudo de angustia se instaló en mi garganta, las ganas de gritar y llorar eran tales que no sé cómo podía soportarlo.
Cada día, Fred y George venían a visitarme, a contarme que las cosas no habían mejorado y que todo estaba poniéndose muy feo.
También que desde que estaba petrificada no habían hecho ninguna broma ya que no estaban de humor.
Me entristeció saber que no las hacían porque sin ellas no éramos más que alumnos normales, pero por otro lado me alegraba saber que era importante para ellos.
Harry venía a verme siempre que podía y me dijo que había encontrado un diario que perteneció a un tal Tom Riddle. Me dieron ganas de gritarle que ese era Voldemort pero mi cuerpo me negó la petición de gritarle que tirara el cuaderno, que era peligroso, entonces entendí porque me habían petrificado a mí aunque yo no fuera hija de muggles.
Yo estorbaba, estorbaba en sus malévolos planes. Desde el año pasado Voldemort sabía mi relación de hermandad con Harry y sabía que era poderosa para estar en cuarto año, sabía que se cosas de él, y que teniéndome en contra sus planes peligraban.
Sabía que preferiría morir por mis amigos a ayudarle y me ha quitado del medio.
Ahora que no había nadie más que pudiera decirle a Harry que tirara el cuaderno, no podía alejarlo de él y su propósito de matar a Harry.
Poco después Fred Y George con ojos lloroso vinieron a verme.
Alguien había secuestrado a Ginny y estaba desaparecida.
¿Por qué era tan inútil? ¿Por qué nunca puedo hacer nada por mis seres queridos? Aunque sepa magia avanzada gracias a mí prima Dora no me sirve de nada si siempre estorbo cuando soy necesaria, solo soy un estorbo, solo eso…

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