miércoles, 21 de marzo de 2018

[La hija perdida de Sirius Black] Capítulo 10 - La copa de la casa y de vuelta a casa.


Habían ya pasado varios meses y faltaba poco para la final de Quidditch.
En ese mismo momento estaba en clase de DCAO con el profesor Quirrel, que no dejaba de tartamudear poniéndome nerviosa.
Bostece aburrida, haciendo que el profesor me mirara.
-Se-Señori-ta Bl-Black-k ¿S-s-se ha-aburre?-dijo el profesor tartamudeando.
Suspire con aburrimiento.
-La verdad es que si, profesor-dije aburrida apoyando mi cabeza en mi mano.
-Bi-bien a-ahora pro-probara el un-nuevo he-hechizo-dijo señalando a un chico de Slytherin que salió poniéndose en posición de duelo y yo le imite a varios metros de él.
-¡Esperiermus!-grito el chico de Slytherin.
Sin decir ninguna palabra hice el hechizo protego y a continuación el de petrificus totanius.
Los de Slytherin dejaron escapar el aliento mientras Gryffindor vitoreaba y yo hacía una reverencia con florituras mientras miraba triunfante al chico de Slytherin y al profesor.
-¿Puedo irme a mi asiento, profesor?-dije.
-Po-Por Su-supuesto se-señorita Bla-Black-dijo el profesor sin dejar de mirarme.


-Harry lleva todo el día desaparecido…-dije preocupada mientras removía las aguas del lago negro.
-Seguro que está bien-dijo Fred.
Me encogí de hombros.
A la noche en la sala común un niño de primero estaba petrificado en el suelo y lo llevaron a la enfermería.
-¿Quién habrá sido?-preguntaron los gemelos.
-no lo sé pero es de esta casa-dije encogiéndome de hombros para subir a mi cuarto a descansar.
Harry había aparecido en la enfermería a la mañana siguiente, inconsciente.
Le dejé muchas chuches y salí a mi primera clase.
Al terminar fui a la enfermería y allí estaba Harry hablando con Dumbledore.
- ¡Harry!-dije corriendo hacia él y dándole un abrazo-que bien que hayas despertado, esta mañana me he enterado que te enfrentaste con el profesor Quirrel, Hola profesor Dumbledore-dije sonriéndole.
-Hola señorita Black-dijo para luego girarse.
-Ahhhh Grageas de las de Bertie Bott de las de todos los sabores, fui muy desafortunado en mi juventud al dar con una de sabor a vomito…-dijo Dumbledore mientras poníamos cara de asco.
-Desde entonces casi he perdido el gusto por ellas…pero creo que puedo encontrar una de sabor a tofi…-dijo para coger una y metérsela en la boca-no está mal…cerumen…dijo para luego irse.

Ya había terminado todo, con ello mi tercer curso.
Estaba sentada en la mesa de Gryffindor para la cena de despedida.
Las banderas de Slytherin estaban colgadas por todo el comedor, otra vez habían ganado ambas copas, pensé disgustada.
Mcgonagal llamo la atención y todos callaron dando silencio para que el director Dumbledore pudiera hablar.
-Otro año se va, y según es costumbre la copa de la casa debe ser entregada, la puntuación es la que sigue. En cuarto lugar Gryffindor con 312 puntos. En tercer lugar Hufflepuff con 352 puntos. En segundo lugar Ravenclaw con 426 puntos. Y en primer lugar con 472 puntos la casa Slytherin.-todos aplaudieron sin ganas-sí, sí, muy bien hecho Slytherin enhorabuena, sin embargo, acontecimientos recientes deben ser tenidos en cuenta, y tengo que conceder unos puntos de ultima hora. A la señorita Hermione Granger, por el uso de la fría lógica cuando otros estaban en peligro, 50 puntos. Segundo,  Al señor Ronal Weasley, por la mejor partida de ajedrez que Hogwarts ha presenciado en su larga historia, 50 puntos. Y tercero, Al señor Harry Potter, por su temple e incuestionable valor, recompenso a la casa Gryffindor con 60 puntos. Y para finalizar, hace falta mucho coraje para enfrentarse a los enemigos, pero mucho más para hacerlo contra los amigos, premio por ello con 10 puntos al señor Neville Longbotton-Todos aplaudimos felices festejando nuestro triunfo tras años sin ganar.
-Así pues y si mis cálculos no son erróneos, me parece que hay que hacer un pequeño cambio en la decoración-dijo Dumbledore dando unas palmaras y que las banderas de Slytherin se volvieran rojas y amarillas con un león-Gryffindor gana, la copa de la casa-finaliza Dumbledore.
Me levante aplaudiendo y abrazando a los gemelos que estaban cada uno a un lado de mí mientras ellos aplaudían y me daban un beso en la cabeza riendo para hacer un baile raro.
Ya había recogido todas mis cosas y mi fénix estaba sobre mi hombro.
Antes de salir de mi habitación mire con nostalgia mi cama y solté un suspiro de tristeza.
-Ojala pudiera quedarme más…-dije triste para salir de mi cuarto y bajar las escaleras reuniéndome en la sala común con ellos para irnos a Hogsmeade a coger el Expreso de vuelta a casa.
-Qué pena…hasta después del verano no vamos a vernos ¿Cómo se supone que voy a  divertirme si no vais a estar?-dije dejándome caer en el asiento del vagón.
-No te pongas así Lyra, ya sabes que la última semana vienes a la madriguera con nosotros, el resto del tiempo nos enviaremos cartas, además tenemos que hacer nuevas bromas y luego las juntamos-dijo Fred.
-Ya pero vosotros os tenéis el uno al otro, mi prima trabaja en el ministerio todo el día y mi tía Andrómeda siempre está haciendo algo…-dije decaída-pero prometo preparar nuevas bromas para el año que viene-dije levantando la mano para luego reírme.







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