miércoles, 21 de marzo de 2018

[La hija perdida de Sirius Black] Capítulo 14 - El profesor Gildengirl y sus bellas nariz y orejas.


Todos los alumnos evitaban a Harry y lo observaban atentamente.
Le tenían miedo porque pensaban que era el heredero de Salazar Slytherin.
Pero eso era prácticamente imposible.
Poco después de que el niño de las fotos callera petrificado junto con la señora norris Harry se encontró al chico al que casi atacó la serpiente petrificado en el suelo y a Ser Nick casi decapitado en la misma situación.
Estaba en el lago negro sentada a la orilla mientras los gemelos removían las aguas.
-¿Estas enfadada?-pregunto Fred.
-No me gusta que hagáis una broma sobre la actual situación de Harry, el pobre debe estar pasándolo mal…-dije cruzándome de brazos.
-Venga no te pongas así no volveremos a hacerlo ¿vale?-dijeron ambos a la vez y yo los mire seria.
-lo prometemos –dijeron a la vez y yo asentí suspirando para luego levantarme.
-¿A dónde vas?-me preguntaron.
-Harry y Ron me han pedido ayuda y hemos quedado en la puerta del gran comedor, luego nos vemos chicos-dije para alejarme.
Al llegar los salude y nos fuimos al segundo piso y nos escondimos.
-Entonces si he entendido bien…tengo que hacer que esos dos de Slytherin se coman esto y luego encerrarlos en algún sitio ¿no?
Ambos asintieron.
-Bien…-nos metimos bajo la capa de invisibilidad de Harry y esperamos a que los dos pasaran.
Cuando venían solo hice levitar las magdalenas y al comerlas cayeron al suelo.
Harry y Ron les quitaron la ropa y yo los metí en un armario el cual cerré e insonorice.
Sonreí satisfecha y salimos de la capa.
-Ha sido muy fácil chicos, bueno me voy tengo bromas pendientes para mi querido profesor Gildengirl ¡Adiós!-dije alejándome rápido.
Me encontré con los gemelos enfrente del cuadro de la señora gorda.
-Bueno ¿está todo listo?-pregunté al llegar.
-Si capitana Black-dijeron los gemelos al unísono haciéndome reír.
-Bien pongamos en marcha nuestro plan.
Después de comer me había dedicado a encantar libros haciéndolos salvajes y que “mordieran” (como el libro que manda Hagrid ese que muerde)
Los tenía guardados en una bandolera conectada a mi baúl donde estaban amarrados.
Los gemelos vigilaban la puerta mientras yo entraba y los ponía en la estantería.
Serian libros inofensivos y normales hasta que yo dijera el hechizo “animáte Brutook”
Rápidamente salí de allí y me escondí junto con los gemelos.
Justo cuando entro conté hasta 20 y recite el hechizo.
-animáte brutook-susurre escondida en un pasadizo con los gemelos.
Se oyó un gran grito afeminado y muchos ruidos y golpes para después un portazo y pasos corriendo y gritando afeminadamente.
Empezamos a reírnos y nos fuimos a la torre de astronomía.
-y se hecha todos esos méritos...pfff seguro que es mentira, mirad como ha salido corriendo por unos pobres e indefensos libros de sus fans-dije riendo mientras me sentaba en el borde del muro de la torre de astronomía dando la espalda a la caída de muchos pisos.
-Ten cuidado-dijo George con pánico.
Reí y para asustarlo hice como si cayera y a último momento me senté bien mientras me reía.
George soltó un suspiro de alivio mientras Fred se reía de su hermano gemelo.
-El otro día creamos un crea lagos pero queremos hacerlo portátil aunque no sabemos cómo….-dijo Fred dejando de reírse.
-¿Cómo es?-pregunte.
-un polvo…-dijo George.
-Tal vez tenga la solución… ¿vamos?-dije saltando el muro y empezando a caminar con ellos detrás.
Al llegar a la séptima planta entramos a la sala de menesteres y me enseñaron el polvo que era azul verdoso.
Hice un hechizo y quedo encerrado en una cajita de cristal trasparente con el nombre de “Lago portátil “en un color dorado que cambiaba de color.
-¿Os gusta?-pregunte con la cajita de cristal grueso en la palma de mi mano.
-¡Genial!-dijeron a la vez.
-Yo he inventado un líquido que al echarlo en comida hace que el que la coma le crezcan las orejas y la nariz cuando mienta, lo malo es que el líquido hace que no deje de mentir-dije mostrando un tubo con un líquido morado.
-No lo he probado aun pero tengo pensado echárselo en un pastel al profesor Gildengirl-dije riendo.
Al día siguiente en clase de defensa contra las artes oscuras antes de que entrara el profesor puse un pequeño trozo de pastel de chocolate y naranja en el que decía “de su fan nº1” El profesor al entrar miro el pastel y le dio un bocado.
En cuando empezó a hablar la nariz y las orejas le crecieron, no creía que hubiera hecho eso, ahora que mi poción hacia efecto y seguía diciendo lo mismo me daba cuenta de que mentía en todo.
A la hora de la cena el profesor Dumbledore me sonrió y guiño el ojo entendiendo lo que había hecho y los gemelos y yo nos miramos y reímos para empezar a cenar.






No hay comentarios:

Publicar un comentario